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ARTISTAS

SILVANA LACARRA

1962, Buenos Aires, Argentina

SILVANA LACARRA

OBRA

LA AMORFO

 

Así como la geometría irregular de las casillas, en los suburbios de la provincia de  Buenos Aires, corta súbitamente la llanura del cielo; así cortan papeles y cartones las  delgadas láminas de fórmica con que Silvana Lacarra ha construido estos paisajes  abstractos. No es construir una palabra al azar: ante las piezas que integran “La  amorfo” sobreviene la idea de ensamble, de superposición, un esquema sencillo que  se complejiza, un juego de encajes en el cual poder dejar en evidencia lo  imponderable del desencaje. 

Ubicando la materialidad en primer plano, la obra de Lacarra discurre  casi siempre por senderos geométricos, no necesariamente abstractos. “Hitos de un  mapa de la experiencia de la artista” (dice Fernando Farina) sus piezas –concebidas como pinturas, llevadas a cabo, torno y caladoras en mano, casi como esculturas- establecen una suerte de geometría afectiva, donde la  historia detrás de los materiales (de la fórmica que evoca los hogares de la clase  media argentina de algunas décadas atrás, pero también de los papeles de dibujo de  sus bocetos o las ramas secas de los árboles, rescatadas en sus caminatas por los  campos de Carlos María Naón) hace su silencioso acto de presencia. Nada es dicho en  relación a los motivos –más o menos íntimos- que la artista tuvo para decidir qué  fragmento de material utilizar. Una vez seleccionados, los fragmentos trabajan, solos  cuentan sus rugosidades y tersuras, y la rigurosidad quirúrgica con que fueron  cortados y ensamblados. 

(...)

No hay espacio para el gesto orgánico en las obras, y sin embargo ahí están  ellas evocando la carencia, el afecto, la necesidad de abrigo. Entre la geometría y el  paisaje, no es la forma que se abstrae, sino el recuerdo hecho forma, evocando una y  otra vez la fragilidad de la casa –la propia, la de otros- como refugio, único enclave  posible entre el hogar y la intemperie.  

Julia Villaro, 2017

BÉISBOL: MOVIMIENTOS MURALES