LA MÁQUINA EVIDENCIADORA ANTI-REMORDIMIENTO, EL ORIGEN DE LA TERAPIA INDUSTRIAL

Federico Koch


Una instalación interactiva en donde el espectador se adentra en una caja que expone plausibles prototipos de artefactos inéditos rescatados del búnker secreto de Dios. 
Koch representa un museo íntimo con hipotéticas y fantásticas invenciones. Creaciones e ingenios que, de haber sido descubiertos a tiempo, lo habrían salvado de agudos pesares emocionales que hoy tolera en vano. Estos descabellados objetos responsabilizan a Dios, lo hacen cómplice del temor, y tienen el objetivo de mermar todo sentimiento de culpabilidad, piedra angular de la neurosis de Koch. “Si Dios no reveló estos inventos, -incluso no tuvo la mínima intención de inventarlos- ¿por qué yo debo sentir remordimiento por algo? La única verdad es que la culpa es la hipocresía más grande que jamás haya escupido Dios dentro de mí.” Koch se metía en la caja varias veces por día, como un loop, cada vez que su estómago retorcía de culpa.

La caja es el origen de la terapia industrial: un proceso terapéutico que consiste en moderar y paliar el síntoma sin eliminarlo o sanarlo, porque considera que es el síndrome, una huella, un miedo, un sentimiento, un dolor, el recurso mágico y vital de la creación artística.
Federico Koch, el cuarto alterego de Lucas Moltrasio, es un prematuro artista plástico reconocido por sus máquinas fantásticas y de ciencia ficción. Inventor de la terapia industrial, un proceso terapéutico que busca que el paciente flexibilice no la adscripción de significados, sino el peso emocional que tolera, a través de un conjunto de técnicas, estrategias y maquinarias bosquejadas concretamente para acompañar el pensamiento invasivo. En ella, Koch habla de lo destructivo que es para el artista pretender una comprensión profunda de las circunstancias que dan origen a sus afecciones o son la causa de sus sufrimientos o malestares psíquicos, y traza su desesperada intención de buscar recursos fantásticos que incidan directamente sobre el síntoma y creen formas que resguarden, utensilios que escuden el asedio y poeticen el trauma