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ARTISTAS

SEBASTIÁN CAMACHO

1982, Bogotá, Colombia

SEBASTIÁN CAMACHO

OBRA

VENTANAS O LA VIDA DE TODOS LOS DÍAS

 

En la serie Ventanas o la vida de todos los días, el artista Sebastian Camacho Ramirez propone recuperar una práctica desarrollada por innumerables artistas del siglo XX: recorrer la ciudad y entenderla como un material de experimentación suficiente para el arte. Descubrir en sus estructuras y temporalidades particulares elementos que den cuenta de las condiciones de la vida contemporánea. En el caso de esta serie los recorridos tienen lugar en la Ciudad de Buenos Aires y encontraron su objeto de estudio en las ventanas, haciendo con ellas una revisión tipológica desde la cual podemos proyectar cómo fue pensada la ciudad y cómo está siendo habitada.

La arquitectura es un indicio desde el cual podemos advertir cómo una sociedad quiere ser vista. En ella se encarnan imaginarios de quienes somos, de quienes queremos ser y de cómo queremos ser vistos. Además, tiene la capacidad de enmascarar su edad y en ocasiones sus fuentes de referencia. Ser sujetos culturales, o individuos modelados bajo la cronología histórica de occidente, nos da un marco para clasificar vagamente las formas arquitectónicas. En una ciudad del nuevo mundo como Buenos Aires, estas formas responden al eco de múltiples fuentes de inspiración, implicando un juego complejo en la relación de correspondencia entre las formas y ciertos momentos históricos determinados. 

En este marco, la elección de la ventana como objeto de estudio esconde además otra intención: recuperar el impulso de aquellos que por primera vez pensaron a la pintura como un objeto transportable, con la posibilidad de abrir ventanas en algún muro para ver hacia cualquier mundo. Las obras de esta serie procuran una abertura en el muro que nos invite a pensar en el interior de estas estructuras presentadas; una ventana que siendo vista desde afuera nos invita a pensar en quienes están dentro. 

La elección de la técnica del calado sobre papel, que en este caso es abrir huecos en hojas de papel, además de reiterar la necesidad del objeto de ser ventana, permite acercarse a una descomposición y reconfiguración del objeto de referencia: es una disección anárquica de las vistas cotidianas de la ciudad, de sus ventanas, donde cada capa lleva la información de un elemento de la estructura que por el modo en que están hechos nos recuerdan la complejidad y fragilidad de los espacios que habitamos. 
 

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En esta serie se puede ver, como en la mayoría del trabajo de Sebastian Camacho, sutileza y destreza técnica. Pero además y sobre todo nos propone un despliegue de escenas que exponen su inquietud frente a la representación y en particular al retrato. Algunos conceptos atraviesan la serie, como la melancolía y la precariedad, que abarcan incluso al medio de representación mismo. 

Su interés en poner en cuestión la imagen y las nuevas formas de representar (redes sociales, buscadores online, digitalidad) nos devela de alguna manera su relación con visualidades actuales, y su forma de re-construirlas mediante la pintura nos lleva a reflexionar sobre nuestras propias formas de vincularnos con las imágenes.

Llama la atención en esta obra como su lectura se renueva, apelando hoy a otras realidades que las existentes en el momento de su creación, sumando vigencia y complejizando el relato en relación a la pandemia: nuevos retratos y rostros que inundan nuestros contextos.

La forma de hacer que nos plantea Camacho propone situarnos en la contingencia de la pintura, revisar su actualidad (relación con el aquí y ahora) como así también las formas de reinventarse que muchas veces surgen de los nuevos medios, los que a su vez remiten a sus antecesores. Así la pintura se entrelaza históricamente con la fotografía, siendo tal vez hoy uno de sus momentos de mayor retroalimentación. 

Elisa Muñoz Elgueta
 

 

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